Por Ana Revuelta y Mike Sidwell
Lo primero, felicitaciones por su elección y gracias por encontrar el tiempo en su apretada agenda para hablar con Transparency Watch.
Transparency Watch entrevista al Presidente de Paraguay Fernando Lugo
Por Ana Revuelta y Mike Sidwell, traducido por Gypsy Guillén Kaiser
| Fernando Lugo fue elegido presidente de Paraguay el 15 de Agosto, terminando así 61 años de liderazgo conservador. El antiguo obispo de izquierda obtuvo 41 por ciento de los votos en las elecciones presidenciales de Paraguay, derrotando a Blanca Ovelar, la candidata del Partido Colorado, hasta entonces en el poder. Lugo dirige la Alianza Patriótica para el Cambio, una coalición que incluye al conservador Partido Liberal y a doce grupos de izquierda. |
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Antes de adentrarse en la política, Lugo fue Obispo de la iglesia católica en una de las zonas más pobres de Paraguay. Ha generado grandes expectativas de cambio al prometer abordar la corrupción y la inequidad.
Transparency Watch (TW): Lo primero, felicitaciones por su elección y gracias por encontrar el tiempo en su apretada agenda para hablar con Transparency Watch.
Fernando Lugo (FL): No, por favor. Gracias a ustedes.
TW: Luchar contra la corrupción es obviamente una cuestión muy importante para muchos ciudadanos en Paraguay. Según una encuesta realizada por CIRD, una organización nacional de la sociedad civil, los entrevistados situaron la lucha contra la corrupción muy arriba en la lista de prioridades que debería tener el próximo gobierno del país. ¿Cómo se manifiesta la corrupción en Paraguay?
FL: La corrupción en el Paraguay tiene muchas facetas. Enumerarlas sería interminable. Sin embargo, es posible establecer los principales ejes de la misma. En primer lugar, la malversación de fondos en la Administración Pública. Ésta, no sólo consiste en utilizar indebidamente recursos destinados a un fin determinado y emplearlos en otras áreas, sino sencillamente apropiarse de ellos a beneficio personal. Por otra parte, está la “coima”, una verdadera “institución nacional”, que hace que, la mayoría de los trámites administrativos, las inversiones, la presentación de proyectos de desarrollo, deban significar para el interesado el pago de una suma de dinero determinada para su análisis y aprobación. El prebendarismo, el clientelismo político son también expresiones de este flagelo de la corrupción contra el cual nos proponemos luchar hasta eliminarlo de la práctica de la administración pública.
Me gustaría aclarar, no obstante, que la corrupción no tan sólo ha sido alimentada o aprovechada por el sector público. El sector privado ha sido cómplice (en muchos casos obligado) de esta práctica. De esta forma, dicho sector veía simplificar y hasta abaratar ilícitamente los costos de sus actividades empresariales.
TW: La lucha contra la corrupción no puede ganarse de la noche a la mañana. ¿Qué espera usted conseguir en sus cinco años de presidencia?
FL: Eliminar totalmente la corrupción, devenida en hábito cultural, va a ser, sin duda, una tarea muy difícil, pero no imposible. Es aventurado afirmar que dicha eliminación total la vamos a lograr en los cinco años de gobierno, pero, tenga la seguridad, de que la habremos derrotado, si no definitivamente, sí en sus expresiones más groseras y dañinas.
TW: ¿Cómo piensa institucionalizar la lucha contra la corrupción?
FL: En primer lugar, en base a una fiscalización y control permanente por y dentro de cada una de las reparticiones del estado. Por otra parte, con la creación, que será analizada en su momento, de una Secretaría Nacional Anticorrupción, que trazará las pautas políticas y técnicas para elevar esa lucha al nivel más institucionalizado posible.
TW: El pueblo de Paraguay tiene altas expectativas y hay mucha presión por conseguir y demostrar resultados. Teniendo en cuenta que su coalición es una minoría en el congreso, ¿no será difícil cumplir con todas sus promesas?
FL: En primer lugar, déjeme decirle que la fuerza de una coalición no se mide por el número de sus integrantes en el congreso. Su coherencia interna y su capacidad de negociación con otros sectores (o bancadas, en este caso), son factores determinantes en su gestión gubernativa. En otras palabras, sólo a través del diálogo, del consenso se puede lograr una auténtica gobernabilidad en el país, aún contando con mayoría propia en el Congreso Nacional.
TW: Durante su tiempo como obispo en San Pedro, una de las regiones más pobres de Paraguay, usted recibió el nombre de “obispo de los pobres”. La reducción de la pobreza y la desigualdad sigue siendo una prioridad para usted. ¿Cómo piensa abordar estas cuestiones? ¿Cree que están relacionadas con la corrupción?
FL: La reducción de la pobreza y la desigualdad son puntos fundamentales de nuestra plataforma política. No habría renunciado a mi condición de Obispo ni incursionado en la vida política si no tuviera la voluntad de erradicar la pobreza y la inequidad social en mi país. Reforma Agraria Integral, Crecimiento económico con equidad social son objetivos básicos de mi gobierno, y no le quepa la menor duda de que vamos a sentar las bases para lograrlos.
Si bien las causas de la pobreza y de la desigualdad socio-económica son estructurales, no menos cierto es que la corrupción ha sido un factor coadyuvante para la agudización de las mismas. Todo bien público que se desvíe hacia fines que no sean los del crecimiento económico y del desarrollo social es un elemento agravante de dichos males.
TW: ¿Cómo planea combatir el tráfico de bienes de contrabando en el país, y qué rol espera que Paraguay tenga para afrontar ese problema a nivel regional?
FL: El contrabando no es sino una de las tantas formas de la corrupción, como lo es la evasión fiscal y otros. Un estricto control sobre la actuación de los funcionarios encargados de las áreas involucradas en las operaciones de exportación e importación, el empleo de métodos tecnológicos apropiados para evitar todo tipo de distorsiones serán nuestra prioridad. Gradualmente iremos ajustando los mecanismos de control de este otro flagelo heredado de desgobiernos anteriores. A nivel regional, nuestra propia política de control, y el éxito que esperamos tener en ella, serán factores esenciales para una fuerte incidencia paraguaya en la lucha anticontrabando en la región. Esta no es una lucha de una sola de las partes; para que entren o salgan del país mercancías u otros productos, siempre es necesaria una acción cómplice de ambos lados. Por eso, las conversaciones y coordinaciones con nuestros países vecinos serán esenciales, como lo serán los controles con las importaciones procedentes de países más lejanos.
TW: En una entrevista reciente con el periódico español El País usted mencionó planes de reformar la constitución de Paraguay en 2009 “para garantizar la independencia del poder judicial”. ¿Qué cambios considera necesarios, y por qué?
FL: Efectivamente, hay que modificar los mecanismos de elección de los miembros de la Corte Suprema de Justicia y otras instancias judiciales. Esto, por supuesto, quedará a cargo del Congreso Nacional, en primer lugar, y, finalmente, de una Convención Nacional Constituyente eventualmente convocada para reformar la Carta Magna del país. Hay que bregar por formas de designación que asegure la “despartidización” del Poder Judicial, lo que en los hechos significa independizarlo totalmente de la influencia de los otros poderes del estado.
TW: ¿Creará usted la figura de un “ombudsman” o defensor anticorrupción independiente?
FL: Por ombudsman hemos entendido siempre al Defensor del Pueblo, figura ya existente en nuestro país. Por otra parte, ya hablé del proyecto de creación de una Secretaría Nacional Anticorrupción. Y, por si fuera poco, ya existe una Contraloría General de la República. Por lo tanto, no vemos la necesidad de la designación de un “defensor anticorrupción independiente”.
TW: Paraguay comparte con Brasil la represa hidroeléctrica de Itaipú y la de Yacyretá con Argentina. Ninguna de ellas está hoy sujeta a control o supervisión interno de los Estados parte, debido a su binacionalidad. Según el Grupo de Evaluación Independiente del Banco Mundial, esta situación hizo posible que la dirección de la represa de Itaipú supuestamente operara una cuenta bancaria paralela. Se estima que el fraude alcanzó alrededor de 2.000 millones de dólares (1460 millones de euros). ¿Qué se puede hacer para prevenir tales casos de mala conducta?
FL: Es de público conocimiento que no sólo ese aspecto, sino el fondo mismo de la gestión general de ambas binacionales será renegociado con nuestros vecinos. Ya hemos formado una comisión especial encargada de estudiar todos los aspectos relacionados con este tema con Brasil y Argentina. De manera que, en el marco de dichas negociaciones abordaremos estos importantes temas.
TW: Hay algunos otros planes que quisiera compartir con nosotros?
FL: No. Sólo expresarles la entera predisposición del Gobierno paraguayo a tomar en cuenta todos los planteamientos, sugerencias y experiencias que puedan acercarnos sobre la lucha contra la corrupción en otros países. Estamos ante un mal que afecta a todo el mundo; no estamos ante un problema exclusivamente paraguayo. Por lo tanto, la lucha deberá ser coordinada y requiere de una estrecha solidaridad internacional.
Datos: Paraguay
- Puntuación del CPI (2007): 2.4
- Población: 6.1 millones (ONU, 2007)
- Capital: Asunción Superficie: 406,752 km²
- Idiomas principales: Español, Guaraní
- Religión preponderante: Cristianismo
- Esperanza de vida: 70 años (hombres), 74 años (mujeres) (ONU)
- Moneda: 1 guaraní = 100 céntimos
- Exportación principal: grano de soja, algodón, carne, aceites comestibles, madera
- INB per cápita: US $1,280 (Banco Mundial, 2006)
- Fuente: BBC
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